El nuevo pensamiento estratégico de los estrategas

Strategy

¿Es importante hoy en día la Transformación Estratégica? Pues sí, aunque desgraciadamente no se le está dando la importancia adecuada.

La Transformación Estratégica a mediados del Siglo pasado tuvo alta relevancia debido a los cambios en el ambiente organizacional, al uso creciente de las TIC y a la globalización. Esto incrementó la complejidad e incertidumbre interna y del entorno de las empresas. Y quedó claro que las empresas no podían mantener sus estilos y debían reinventarse.

En esa época no se hablaba aún de nuevos modelos de negocio, pero se vivían fases de cambio organizacional importantes que remitían a cambios de paradigma. Y se pensó que las empresas podían sobrevivir.

Lo que no se esperaba era el creciente poder de las TIC y de que la crisis de inicios del 2000 y los diversos riesgos de seguridad global (terrorismo de baja escala, ciberterrorismo, pérdida de valor del activo físico en pro del activo digital, etc.) traerían a la palestra la preocupación por la Transformación Estratégica.

La Transformación Estratégica hoy en día implica cambiar el pensamiento estratégico de los estrategas, observar la estrategia como algo propio de cualquier persona en una organización, y -por supuesto- cambiar los procesos de generación de estrategias.

Esto implica un serio pensamiento estratégico que nos remite a pensadores como Chrys Argyris, Stafford Beer, Fredmund Malik, Fernando Flores, entre otros.

A diferencia de lo que ocurría en décadas pasadas, estos nuevos procesos, no son momentáneos, sino continuos, y tampoco son limitados a unos cuantos directivos sino a equipos completos de directivos y empleados y clientes y proveedores -incluso situados en diferentes territorios-.

Estas y otras cualidades han cambiado el proceso de transformación estratégico y incluyendo ahora el acompañamiento para definir la hoja de ruta y agilizar la evolución del negocio.

Si requiere asesoramiento sobre las nuevas formas de pensamiento estratégico, está interesado en poner en marcha o evaluar el éxito de su proceso de Transformación Estratégico o está buscando charlas o seminarios para profundizar sobre estos temas con su equipo, contáctenos en info@werkmus.com .

Transformación Digital: qué es y qué retos debo enfrentar

Transformación digital: La integración del negocio con las TIC

La transformación digital es la nueva tendencia en el mundo empresarial, pero ¿sabemos lo que es, lo que implica asumirla, y lo que implicará a futuro?

El problema con las tendencias es que obsesionan. Eso es muy arriesgado. Y si se trata de obsesiones tecnológicas, suelen absorber muchos recursos que muchas empresas no tienen y menos aún en períodos de crisis.

Transformación digital es integrar el negocio con la tecnología para reforzar su posicionamiento y facilitar su crecimiento. O sea, si no hay opciones reales de aumentar beneficios económicos y de mercado, hay que pensarlo, y esto es lo más normal pero lo que menos se hace.

Espinoza, Flores y Dreyfus,  en su libro “Disclosing New Worlds”, decían que las tecnologías permiten una nueva forma de pensar y hacer filosofía de negocios (lo que sería asimilable pero nunca equiparable a crear nuevos modelos de negocios) . Y esto, redunda en una nueva forma de hacer negocios (globales, sostenibles, respetuosos, abiertos, democráticos).

Por eso, la Transformación Digital es una oportunidad estratégica para aplicar a las TIC, nuevas lógicas de trabajo y formas y modos de ejecutar las cosas que faciliten y permitan hacer y operar una empresa, aportando nuevas oportunidades  y formas eficientes y eficaces de negocio.

Transformación digital no es automatizar, sino observar el presente, reflexionar sobre lo que se quiere y analizar tendencias y comportamientos.

En este contexto, la transformación digital requiere un análisis sistémico del negocio y su entorno, y del impacto de esta relación cuando uno u otro cambia, comprender la organización y la cultura, detectar oportunidades digitales, y crear un sistema orientado al logro de resultados sostenibles, rentables, viables, medibles y adaptativos.

La Transformación Digital no es nueva, lo que cambió es la capacidad de procesamiento y almacenamiento de los dispositivos electrónico y computacionales, el coste de acceso a las TIC, y que vivimos una generación de clientes, empleados, proveedores y directivos muy digitalizados.

Al sumar todo ésto podemos anticipar que la Transformación Digital es un paso dentro de una serie de tendencias de las cuales se ha aprendido mucho. Si hacemos un barrido histórico vemos que las empresas han pasado varias etapas: automatización (70’s), reingeniería soportada por TIC (80’s), globalización en base a internet (90’s), integración de negocios con tecnología ERP-CRM-SCM y e-commerce (2000’s), rediseño de modelos de negocio y rehacer cadenas de valor (inicio de siglo), m-businees (negocios en el móvil) y Redes Sociales para responder al cliente como dueño del negocio (2010’s), etc.

La transformación digital es un paso más en la evolución de las organizaciones y empresas. Saber entenderla, aprovecharla y sobrevivir a ella es la clave.

Si quiere conocer nuestra visión o está interesado en organizar una charla o seminario para su empresa sobre este tema, contáctenos en info@werkomus.com.

Transformación Estratégica

Transformación digital: decálogo de preguntas clave

Transformación Digital es trabajar en cuatro ámbitos:

  • Consultoría TIC,
  • Gestión por procesos y calidad,
  • Gestión del cambio, y
  • Gestión de partners tecnológicos.

Trabajar en estos ámbitos requiere responder varias preguntas, algunas de las cuales pueden resumirse en las siguientes categorías:

  1. La Propuesta de Valor.  ¿digitalizar para qué? ¿porque sí? ¿más productividad, aumentar velocidad de aprendizaje, ordenar y automatizar, llegar a nuevos clientes, o qué? ¿tengo la inversión suficiente?
  2. Los partners y aliados. ¿estoy integrado en una cadena de valor digital con todos los eslabones de mi negocio y de otros negocios relacionados que me aportan valor? ¿quienes deben ser mis partners tecnológicos?
  3. Los recursos: ¿cuál es y qué hago con mi activo analógico? ¿y con mi activo social y de personas que forman parte de la empresa y su contexto inmediato y mediato? ¿qué hago con los recursos y procesos analógicos, o no digitales? ¿tengo una estrategia blended o un roadmap tecnológico integral para compatibilizar personas con procesos analógicos y digitales?
  4. Las actividades: ¿he y hemos superado el miedo al cambio, al “así siempre nos ha ido bien”? ¿cómo dirigiré la transformación, externa, interna, central, integral?
  5. Los canales: ¿tengo claro que ahora podré competir en igualdad de condiciones con empresas más grandes? ¿está preparada mi cadena productiva y logística? ¿se ha analizado mi capacidad de crecimiento físico y material? ¿podré atender y responder a todos los pedidos?
  6. El cliente externo: ¿pensé como fidelizar a mis clientes digitalmente y cómo llegar a nuevos clientes? ¿tendré los ojos del cliente?
  7. El cliente interno: ¿tengo claro cómo abordaré la defensa de las estructuras actuales? ¿he dedicado personal y tiempo para abordar la transformación? ¿cómo supliré la falta de experiencia? ¿está involucrada la alta direccion y la propiedad? ¿y qué ocurre con los que no quieren cambiar y son valiosos?
  8. Los costes: ¿mi estilo y equipo de gestión está motivado para un cambio que no será puntual, sino constante? ¿qué harán cuando se acabe la consultoría o proyecto de transformación digital? ¿cómo enfrentarán el posterior proceso de gestión del proyecto digital del negocio? ¿controlo el cambio? ¿reforzaré mi posicionamiento en el sector y dentro de la empresa?
  9. El beneficio: ¿entiendo mi nuevo modelo de negocio? ¿es nuevo o es un reshape del anterior? ¿cuál es la vida útil del modelo de negocio? ¿reharé mi gestión financiera, comercial, y de otras funciones del negocio?
  10. La innovación: ¿estoy preparado para la espiral de innovación que se generará? ¿será sostenible o puntual? ¿cómo convertiré la innovación en un proceso y al mismo tiempo en un activo?

Si está en un proceso de transformación digital y desea ampliar la perspectiva del cambio,  piensa que ha terminado la transformación y desea iniciar el proceso de gestionar el proyecto digital de negocio, desea saber cual es el modelo de negocio de la transformación organizacional, o está interesado en organizar una charla o seminario para su empresa sobre cómo enfrentar el inicio de la digitalización contáctenos a info@werkomus.com .

 

Transformación Digital - hacia donde vamos?

¿La Transformación Digital a qué conduce?

Se habla mucho de Transformación Digital como un proceso que intenta explotar las TIC en los negocios. Pero, ¿qué se espera como resultado?

La Transformación Digital ha sido el nombre dado a “todo lo que se sea necesario orquestar” para explotar las TIC en los negocios, pero considerando que, con o sin Transformación Digital, las TIC se explotarían sí o sí.

Las empresas están invirtiendo o prevén invertir muchos recursos en esta transformación y, por este motivo, hay que saber lo que se puede esperar al final de este proceso. Dependiendo esta inversión del estado inicial de madurez de la organización, y de varias variables que podemos resumir en:

  • nivel de digitalización de los clientes,
  • empatía cultural y organizacional al cambio, y
  • presupuesto para hacer sostenibles las nuevas adquisiciones e infraestructuras tecnológicas.

Eso sí, la Transformación Digital siempre debe conducir al crecimiento económico de la empresa y al desarrollo de las personas que se relacionan con ella. La Transformación Digital no es una automatización simple, es un proceso completo e integral, que va alineado a la Transformación Estratégica y a la Transformación Organizacional.

La Transformación Digital puede conducir a muchos resultados, por supuesto no excluyentes, de los cuales siempre es bueno aclarar que se pueden mezclar diversos objetivos:

Si quiere iniciar un proceso de Transformación Digital o se encuentra involucrado en uno y quiere saber qué orientación seguir y como acelerar sus resultados, puede contactarnos en info@werkomus.com.

Artículo del Director de Operaciones e Innovación de Werkomus en Computer World – Consultorías TIC

 

Desde Werkomus queremos felicitar a nuestro Director de Operaciones e Innovación Christian Estay por el artículo “Consultorías TIC” publicado en la edición de marzo de la Revista Computer World.

Dentro de este artículo se muestran reflexiones sobre el sector económico y su futuro para preparar a las organizaciones a dar el salto hacia las nuevas formas de organización que ahora apuntan a la empresas 4.0 (entre otras), y mostrando un nuevo paradigma donde el camino a seguir es tan importante como la meta a conseguir.

NO PERDAIS LA OPORTUNIDAD DE LEERLO!!!

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¿Qué debo saber antes de digitalizar mi negocio? La evolución natural de la organización.

pilares empresa

La sociedad actual está en un cambio tecnológico continuo.

Aumentan los clientes que provienen de generaciones cada vez más tecnológicas. Al inicio la generación X y hoy en día los llamados millenials.

Estos nuevos clientes se acercan a los mercados con unas necesidades y forma de interactuar completamente diferente a los clientes tradicionales, y obligan a las organizaciones a replantear la forma de cubrir dichas necesidades.

Esta situación hace que tanto los servicios como la forma de acceder a ellos esté cambiando. Por esta razón la #digitalización de las empresas es una tendencia difícil de omitir en cualquier estrategia empresarial.

La clave es evitar caer en la tentación de convertir el negocio tradicional en un mero modelo de negocio electrónico (e-business o e-commerce).

Debemos ir más allá y ser capaces de convertir nuestro negocio en un negocio inteligente u Organización 4.0 capaz de anticiparse a las necesidades de nuestros clientes, y cubrirlas de manera ágil y efectiva.

Por lo tanto, esta digitalización está orientada a proyectar nuestro negocio:

  • para aprovechar los datos que se generan cada minuto a través de multitud de tecnologías (#Web; #Web2.0; #Wearables; #IoT); y,
  • para almacenar y procesar estos datos para identificar las necesidades presentes y futuras de nuestros clientes (#CRM; #ERP; #CloudComputing; #BigData; #SmallData; #DataLake; #BusinessIntelligence).

Ante este escenario, es importante analizar cual es nuestra situación inicial para definir la hoja de ruta que nos ayude a llegar a nuestra meta.

Nuestra experiencia sugiere a nuestros clientes evaluar tres pilares organizativos clave antes de digitalizar su organización.

  1. Tecnología: La gran mayoría de empresas dispone de un razonable a nivel TIC, pero esto no siempre se explota en todo su potencial (bien por falta de integración, bien por falta de metodología o por la suma de ambas). Por este motivo se debe identificar el nivel de tecnología TIC (capacidad y funcionalidad) y su nivel de integración con el negocio (que no al revés).
  2. Operaciones: La clave de un negocio son sus operaciones, que definen el modelo productivo o de prestación de servicios que le permita, de manera óptima, mejorar de manera continua e innovadora sus productos, sus procesos y su negocio. Por este motivo debe evaluarse el nivel de flexibilidad y agilidad para adaptarse rápidamente al cada vez mayor número de especificaciones definidas por los clientes, y manteniendo altos cánones de efectividad (calidad) y eficiencia (rentabilidad).
  3. Personas: En la actual economía del conocimiento las personas son los activos clave de las empresas por el valor que aportan en forma de competencias y conocimiento y por su responsabilidad en la interacción con la tecnología, con las operaciones y con los clientes. Por este motivo es clave diagnosticar y reforzar sus relaciones y lazos con la organización, potenciar y actualizar su conocimiento y competencias para ofrecer una gran experiencia de cliente, así como una gran experiencia de empresa a través del despliegue de todo su potencial en la organización y #cocrear las soluciones que garanticen la continuidad de ésta.

Si quieres conocer más información sobre este tema o está interesado en diagnosticar su situación actual, contacte con nosotros en info@werkomus.com.

De la gestión de IT a la gestión del It (eso)

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Hoy en día se plantea la digitalización como una de las claves necesarias para llevar a las empresas a una situación más competitiva en los mercados pudiendo llegar a convertirse en Organizaciones 4.0, y para ello, se cuenta con el apoyo de proveedores tecnológicos para actualizar Intranets y Webs, implementar soluciones IT (gestión documental, factura electrónica, e-commerce, redes sociales corporativas), introducir o actualizar sistemas de gestión (ERP/CRM/MRP/HRIS), Introducir soluciones de gestión BI (Business Intelligence) o Big Data, integrar sistemas de capturas de datos IoT (internet de las cosas), entre otras muchas.

Pero ojo, la actualización tecnológica per se es una acción necesaria pero que debe venir acompañada de otras acciones (no tan tecnológicas como se verá a continuación) que permitan responder a la pregunta ¿qué valor adicional recibirá el cliente?

La razón de ser de cualquier empresa son sus clientes (actuales y potenciales), por ende, cualquier acción realizada en la empresa que no mejore su experiencia como cliente, no está proyectando valor organizacional, el cual se puede encontrar en diferentes formas como personalización del producto, calidad, exclusividad, relación cliente-empresa, asistencia técnica, precio o forma de adquisición, entre otras. Ejemplos como el de AGFA o Lehman Brothers son característicos por no atender las necesidades de sus clientes o por focalizarse exclusivamente en maximizar sus beneficios.

Siendo más concretos podemos identificar 3 fases de interacción con el cliente:

  • Contacto inicial: fase clave en la experiencia del cliente a través de cualquiera de los canales de la empresa (presencial, telefónico, web, redes sociales, app, blogs, entre otros) a través de los cuales se mostrará cómo será su relación con la empresa.
  • Producción/prestación y entrega del producto o servicio: fase invisible para el cliente, pero existente, en la que se define cómo será el producto y qué hará, su calidad, el tiempo de fabricación o prestación y la forma de entrega del producto. En este caso es importante garantizar que cualquier producto o servicio que adquiera o contrate el cliente sea de la máxima calidad para ofrecerle esta experiencia, permitiendo su personalización en cuanto a especificaciones y formas de suministro.
  • Postventa y recuperación: críticos en la orientación de la experiencia del cliente en momentos donde aparecen (y corrigen) los errores del producto y problemas de comunicación que han podido aparecer en relación a los productos y servicios prestados a través de los canales de comunicación existentes (los mismos que en el contacto inicial), y en la que se retira el producto una vez finalizado su ciclo de vida. El conocimiento de los hábitos del cliente es fundamental para continuar ofreciéndole esta experiencia, así como obtener información clave para el negocio en forma de expectativas y tendencias del cliente que permitan mejorar e innovar los productos y/o servicios así como cualquiera de los procesos de la organización.

En todas esta fases es imprescindible contar con tecnologías que permitan capturar y almacenar de manera estructurada datos de todas las fases (Gestión IT), pero además, se requieren modelos que permitan interoperar entre los sistemas y procesar datos de manera integral para convertirlos en información de valor (para la empresa y para el cliente), metodologías y herramientas que permitan operar de manera eficiente y efectiva en todas las fases (a nivel de operativa, administración y gestión), y valores internos viendo estos como la manera en que se quiere relacionar la empresa con sus clientes transfiriéndolos de forma homogénea y uniforme. Todo esto conformaría la gestión It.

Ahora bien, podemos evaluar el nivel de infraestructura y sistemas tecnológicos que dispone la organización, pero la clave es valorar la “utilidad” para el negocio, siendo esta la forma que permite medir el impacto en el negocio y la recuperación de la inversión realizada en la tecnología considerando eficiencia, efectividad, agilidad, flexibilidad, y percepción del cliente.

Si desea conocer más sobre este tema o el nivel de utilidad de la tecnología en su negocio, contáctenos a info@werkomus.com.

¿Estrategia digital o estrategia con operaciones digitales?

¿Estrategia digital o estrategia con operaciones digitales?

¿Estrategia digital o estrategia con operaciones digitales?

Es cada vez más frecuente leer en miles de páginas de internet acerca de la importante e imperiosa necesidad de que las empresas posean una estrategia digital.

Cuando se ha trabajado por muchos años en el ámbito de la estrategia se sabe perfectamente que estrategia hay y debe haber una por empresa.Tanto el estratega como el planificador estratégico saben perfectamente que desplegar, ejecutar, dar seguimiento y evaluar una estrategia es un proceso costoso en tiempo y en dinero.

Otra cosa son las SUB-estrategias como “la estrategia de marketing” o  “la estrategia financiera”, así como las llamadas estrategias focales, como “la estrategia digital”. Mención aparte, están las denominadas estrategias coyunturales, que en realidad muchas veces es un portafolio de acciones para un tema específico, por ejemplo “la estrategia de modificación de una línea de producción”. No queremos entrar en la tipología de estrategias, sino hacer ver que en todo caso, o son SUB-estrategias, o son portafolios o programas de proyectos.

Recientemente se habla mucho de las estrategias digitales, o más bien, las acciones y prácticas organizacionales para aprovechar al máximo los recursos y herramientas digitales.

No creemos que esta organización de recursos y herramientas requiera una estrategia propia pues hablamos de gestionar estratégicamente un recurso contemporáneo: lo digital, si queremos llamarlo así. También sería absurdo crear una estrategia para un recurso cuya existencia es transversal en todo sentido a las empresas y las personas, y por lo mismo es parte de cada elemento de una empresa.

Lo importante es que la estrategia de empresa, la estrategia organizacional, incorpore en su quid, en su visión, en su esencia que ella debe existir en un escenario digital, en un escenario donde deberán contener y se relacionará con actores mediante operaciones digitales, lo cual implica dar un espacio especial a la valorización de los activos digitales, y a la puesta en escena de acciones digitales.

Creemos que existe mucha confusión y poca experiencia sobre lo que se entiende por estrategia digital y muchas empresas confían en consejeros que les llevan a “añadir” otra estrategia más a su ya abultado coste administrativo. Hablar de “la estrategia digital” tiene sentido inicial, pero a nivel de práxis estratégica, las buenas experiencias y las empresas solventes y duraderas, son aquellas que cuando se trata de tecnologías y sus consecuencias (como la digitalización), mantienen su foco en el negocio y adaptan su estrategia a la incorporación de las nuevas tendencias estables y sólidas que les darán beneficios. Se dice que Kodak desapareció o perdió mercado porque no supo tener una estrategia ante las cámaras digitales, pero en realidad lo que ocurrió fue forzar su estrategia a no incorporar lo digital como recurso clave de los mercados sin dejar de lado su esencia. Ahora Kodak resucita porque se vio que lo digital no es lo que todos los mercados buscan.

El caso Kodak demuestra que las estrategias siempre parten de identificar al cliente que consume y paga por un producto, sea digital o no.

Y volviendo al caso de “la estrategia digital”. Si el recurso digital se hace parte de la estrategia a través de acciones estratégicas, objetivos transversales, presupuestación localizada o transversal, KPI específicos, por ejemplo, es posible que surjan despliegues digitales de la estrategia, o despliegues estratégicos de la digitalización. Diversas experiencias muestran que en estos casos, la empresa ha mantenido su foco en su negocio real, y no se ha distraído en intentar estar al día en “lo digital” que al final terminan muchas veces consumiendo otros recursos clave.

La experiencia y los casos sólidamente demostrados avalan estas reflexiones. Si desea ampliarlas escríbanos a info@werkomus.com para concertar un taller o una charla para profundizar estas ideas.

 

digital / to be or not to be

¿Cuando la transformación digital es un imperativo estratégico?

digital / to be or not to be

La transformación digital es hoy por hoy parte de las estrategias. Desconocer este hecho económico es un error.

Transformación digital no se limita a automatizar procesos, comprar TIC de avanzada como cloud o big data. Transformación digital es un cambio en los estrategas y las estrategias, es un cambio en la forma de pensar el proceso estratégico.

La transformación digital no es consecuencia de aplicar frases repetidas hasta el cansancio como: “innova o muere”, “reinventarse o morir”, u otras similares con cierto aire dramático, sino que la transformación digital es resultado de un análisis crítico del presente y del futuro de la organización y de su propia madurez.

La falta de madurez se nota cuando se observan situaciones como las siguientes:

  • La transformación digital sirve para actualizar tecnológicamente una empresa. Y cuando esto es así, primero se deben analizar los procesos culturales, informacionales y organizacionales para ver si podrán soportar la presión del cambio, no solamente ahora, sino en el mediano plazo que es cuando las personas y los procesos comienzan a sentir el cambio.
  • La transformación digital se plantea como último recurso a la supervivencia. Y cuando esto pasa, hay que identificar primero cuales fueron las razones de los problemas, los KPI (Key Process Indicator) y por supuesto los factores clave de fracaso, y los potenciales divorcios con el cambio, entre otros.
  • La transformación digital cubre fallas de reingeniería tecnológica y organizacional. Esto sucede cuando los departamentos de sistemas, por motivos endógenos o exógenos, no se han puesto al día y así se renombra el proyecto de reingeniería que debía hacerse por uno de transformación digital.

En estos casos u otros más, no se quiere decir que se están haciendo mal las cosas, sino que así están ocurriendo, y lo que suele ocurrir es que como la transformación digital está en proceso estamos ante el dilema de collingridge, o sea, que una vez iniciado el cambio tecnológico, detenerlo se hace cada vez más complejo y difícil, y sin saber si será exitoso sino hasta unos años más.

La transformación digital es cierto que debe ser parte de la estrategia empresarial, pero confundir digital con TIC es un error.

Transformación digital implica diseñar y construir toda la cultura y organización digital que surge y convive con las TIC, y eso involucra a las personas, los equipos de trabajos, a los tomadores de decisiones y sus procesos, los procesos comunicacionales e informacionales, los sistemas tecnológicos, humanos y socio-técnicos. las estrategias y sus estrategias de despliegue, entre otros componentes.

Por este motivo, la transformación digital será un imperativo estratégico cuando se comprenda en un negocio este proceso que requiere identificar su capacidad digital, de ser digitalizado y de vivir digitalizado.

Si desea conocer más sobre cómo este análisis se realiza y ayuda a conseguir un éxito digital sostenible escríbe a info@werkomus.com .

empresa inteligente innovacional

Empresa inteligente e innovacional: ¿cuales son sus pilares?

empresa inteligente innovacional

Las empresas son organizaciones de actividad humana. Esto es tan antiguo como la historia organizada de la humanidad. Por suerte hoy se ha recuperado esta idea y los empleados ya no son ítems en una nómina y los clientes ya no son parte de mercados.

Ahora el empleado y el cliente están en el centro de las estrategias, y tratamos con personas con nombre y apellido. Esto requiere empresas inteligentes e innovacionales y esto precisa pilares. ¿Cuáles son esos pilares?

  • Pilar: Tener información continua. El cambio se acepta como una variable, no como un parámetro. El cambio no es acelerado, es que las organizaciones son lentas y las personas tienen intereses distintos respecto del cambio. Los procesos son rígidos por sus normas y procedimientos, pero flexibles en su información. Por este motivo los flujos y procesos informacionales deben permitir, por un lado, información confiable en línea, y por otro lado, retroalimentación continua.
  • Pilar 2: Contar con talentos talentosos. Como se dijo al inicio de este post, ahora vemos personas en su individualidad. Por este motivo debemos contar con colaboradores en todo sentido (empleados, proveedores y clientes) capaces de analizar la información, comprenderla y actuar ante la incerteza, que transformen la información en conocimiento valorizable dentro de los objetivos estratégicos. Y, por supuesto, hay que saber capturar, saber retener y saber deshacerse de esos talentos en el momento oportuno.
  • Pilar 3: Aplicar predicción proactiva. Es claro que se debe tener un profundo conocimiento de clientes, proveedores y empleados para darles los productos organizacionales que una empresa produce y les vende como productos o servicios, contraprestaciones, y contratos, respectivamente. Este conocimiento debe usarse para actuar de dos maneras separadas y en conjunto: prediciendo comportamientos en base a información pasada y proyectada, y actuando anticipadamente en base a vacíos de información o escenarios inciertos.
  • Pilar 4: Vivir en hiperconexión sistémica. Aquí se junta la realidad hiperconectada de las personas y la sociedad (que no siempre es tan masiva como se supone) con la relación sistémico-biológica de las organizaciones como sistemas vivos inter e intra relacionados. Se habla de trabajar con información segura, y al mismo tiempo completa e incompleta, pero por sobre todo hiper-relacionada. Esta hiperconexión sistémica debe comprenderse y modelarse, pero también analizarse frente a objetivos comunes y compartidos.
  • Pilar 5: Usar virtualidad presencial. La virtualidad de las comunicaciones es un hecho social y económico y por este motivo es importante contar con plataformas que compartan información, provean mensajería y presencia instantánea, videoconferencias, acceso compartido con sistemas tradicionales como telefonía fija, SMS y offline, y extensión a dispositivos móviles. Pero estas bondades tecnológicas de por sí muy commoditizadas hoy en día deben responder al menos a dos cosas: (a) confiabilidad tecno-organizacional basada en confianza, privacidad, seguridad, replicabilidad, recuperabilidad y persistencia de las comunicaciones, y (b) “presencialidad” -sí, entre comillas- tal que el espacio tecnológico, por un lado, sea tan cómodo que no genere problemas o situaciones que hagan pensar en mejor llamar por teléfono o convocar a una reunión presencial y, por otro lado, no excluya la pertinencia del encuentro presencial.

Estos pilares garantizan que una empresa sea inteligente por el uso inteligente de la información y de sus recursos clave conforme estos pilares sean parte de sus estrategias. Al mismo tiempo estos pilares ayudan a que una empresa sea innovacional en cuanto sea capaz de desplegar estos pilares en cada nivel organizacional sin distinción.

Si desea conocer más cómo analizar si su organización cuenta con estos pilares o desea saber cómo conseguir y desplegar estos pilares contáctenos a info@werkomus.com .