La digitalización del sector de la construcción. ¿es BIM la solución?

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Actualmente, en el sector de la construcción se escucha mucho hablar del Modelado de Información de Construcción BIM (Building Information Modelling) el cual consiste en un sistema de gestión empresarial como otros de los ya existentes desde hace muchos años (ERP, CRM, MRP, etc.). En resumen, sistemas informáticos que permiten almacenar los datos del negocio de manera global y tratarlos para conseguir información que nos permita tomar decisiones. Ya se intuye como la antesala a convertirse en una Organización 4.0.

Además, por el hecho de tratarse de sistemas digitales, se incentiva a que la información fluya entre empleados, proveedores, partners y clientes, agiliza la compartición de información homogénea entre todos los actores involucrados (facilitando su coordinación), en definitiva, comparte una visión global entre todas las personas y empresas involucradas del estado del proyecto para poder anticipar decisiones.

En el contexto actual, Este tipo de herramientas son necesarias y muy útiles, pero no son suficientes para garantizar la supervivencia y sostenibilidad del negocio. Por ello, a continuación indicaremos algunos aspectos clave que permitirán obtener la máxima utilidad de esta tecnología.

Estrategia digital: Es importante alinear los cambios tecnológicos con la dirección del negocio y sus objetivos empresariales, la operativa y el talento disponible. Alta tecnología con procesos ineficientes y personal sub-cualificado reduce la rentabilidad.
Modelo de negocio: La actualización tecnológica supone una elevada inversión que requiere evaluar los modelos actuales de negocio y rentabilidad para actualizarlos al nuevo escenario, y para investigar nuevas oportunidades empresariales.
Interoperabilidad: Para obtener la máxima utilidad de dichos sistemas deben estar interconectados tanto a nivel interno (el resto de sistemas de la organización) como externo (con los sistemas de proveedores, partners y clientes), para garantizar un flujo de información ágil y efectivo.
Alineación con procesos: La tecnología es un activo que ayuda a mejorar la eficiencia de los procesos, por lo que es fundamental que se adapte a dichos procesos (operativos, administrativos y organizativos). Evitando la adaptación de los procesos a la tecnología.
Flexibilidad: Los sistemas deben responder a las necesidades específicas de cada momento, permitiendo su adaptación rápida y efectiva a las nuevas necesidades del negocio que puedan surgir, si generar un trauma tecnológico.
Gestión del cambio: Este tipo de transformaciones tienen especial impacto sobre las personas (empleados, proveedores, partners y clientes), por lo que su involucración en el proceso es clave (tanto los que quieren cambiar como los que no). En este aspecto la comunicación y formación es tan fundamental como contar con su experiencia y conocimiento operativo del negocio.
Cultura organizativa y Marcos de trabajo: Este tipo cambios en la organización requieren revisar y alinear la cultura organizativa ya que este nuevo escenario requerirá una total implicación y colaboración de todas las personas involucradas. Asimismo, es el momento adecuado para introducir cambios en los marcos de trabajo para incrementar los niveles de colaboración interna y externa e introducir competencias digitales que permitan trabajar de manera eficiente con altos volúmenes de información cambiante.

Si está transformando o desea transformar su organización y requiere conocer con más detalle alguno de estos aspectos, contáctenos a info@werkomus.com.

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