digital / to be or not to be

¿Cuando la transformación digital es un imperativo estratégico?

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La transformación digital es hoy por hoy parte de las estrategias. Desconocer este hecho económico es un error.

Transformación digital no se limita a automatizar procesos, comprar TIC de avanzada como cloud o big data. Transformación digital es un cambio en los estrategas y las estrategias, es un cambio en la forma de pensar el proceso estratégico.

La transformación digital no es consecuencia de aplicar frases repetidas hasta el cansancio como: “innova o muere”, “reinventarse o morir”, u otras similares con cierto aire dramático, sino que la transformación digital es resultado de un análisis crítico del presente y del futuro de la organización y de su propia madurez.

La falta de madurez se nota cuando se observan situaciones como las siguientes:

  • La transformación digital sirve para actualizar tecnológicamente una empresa. Y cuando esto es así, primero se deben analizar los procesos culturales, informacionales y organizacionales para ver si podrán soportar la presión del cambio, no solamente ahora, sino en el mediano plazo que es cuando las personas y los procesos comienzan a sentir el cambio.
  • La transformación digital se plantea como último recurso a la supervivencia. Y cuando esto pasa, hay que identificar primero cuales fueron las razones de los problemas, los KPI (Key Process Indicator) y por supuesto los factores clave de fracaso, y los potenciales divorcios con el cambio, entre otros.
  • La transformación digital cubre fallas de reingeniería tecnológica y organizacional. Esto sucede cuando los departamentos de sistemas, por motivos endógenos o exógenos, no se han puesto al día y así se renombra el proyecto de reingeniería que debía hacerse por uno de transformación digital.

En estos casos u otros más, no se quiere decir que se están haciendo mal las cosas, sino que así están ocurriendo, y lo que suele ocurrir es que como la transformación digital está en proceso estamos ante el dilema de collingridge, o sea, que una vez iniciado el cambio tecnológico, detenerlo se hace cada vez más complejo y difícil, y sin saber si será exitoso sino hasta unos años más.

La transformación digital es cierto que debe ser parte de la estrategia empresarial, pero confundir digital con TIC es un error.

Transformación digital implica diseñar y construir toda la cultura y organización digital que surge y convive con las TIC, y eso involucra a las personas, los equipos de trabajos, a los tomadores de decisiones y sus procesos, los procesos comunicacionales e informacionales, los sistemas tecnológicos, humanos y socio-técnicos. las estrategias y sus estrategias de despliegue, entre otros componentes.

Por este motivo, la transformación digital será un imperativo estratégico cuando se comprenda en un negocio este proceso que requiere identificar su capacidad digital, de ser digitalizado y de vivir digitalizado.

Si desea conocer más sobre cómo este análisis se realiza y ayuda a conseguir un éxito digital sostenible escríbe a info@werkomus.com .

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