El presupuesto y la estrategia de la empresa

Por Stephan Hecking.

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A menudo encontramos empresas que tienen una estrategia más o menos bien definida e intentan realizarla. Sin embargo, el presupuesto que anualmente prepara el departamento financiero parece desvinculado de la estrategia. La peor consecuencia no es la desviación de los resultados reales respecto a los planificados sino la disposición inadecuada de recursos para materializar la estrategia.

En la práctica vemos que las empresas que siguen el mapa estratégico desarrollado por Gälweiler y perfeccionado por Malik Management aciertan en sus enfoques estratégicos y consiguen la implantación de su estrategia.

El punto de partida es el problema o la necesidad del cliente. Cualquier producto o servicio que no solucione un problema real del cliente o satisfaga sus necesidades puede tener su encanto pero poco éxito en el mercado. Las soluciones que ofrece la empresa al cliente son una parte del total de soluciones existentes en el mercado.

A la hora de planificar la empresa debe tener en cuenta los resultados previsibles de las actividades de I+D que se desarrollan en el mercado, las tendencias socio-económicas, y lo que hace la competencia. El conjunto de los datos generados a partir de estos análisis permite prever la evolución del mercado en el que se mueve la empresa y determinar su posicionamiento necesario para sobrevivir a largo plazo.

Es posible que resulte una necesidad de crecer a un ritmo elevado o de reducir la dinámica de crecimiento. De todas formas, mediante el proceso descrito la empresa tiene un fundamento sólido para fijar sus objetivos de expansión que contrasta con propósitos intuitivos tipo “el año que viene queremos crecer un 10%”. Suenan bien estas proclamaciones pero prácticamente nunca llevan a una planificación óptima y a veces causan graves problemas que se evidencian cuando es tarde para corregirlos.

Derivado sistemáticamente el objetivo de posicionamiento en el mercado la empresa está en condiciones de presupuestar sus recursos necesarios para alcanzar las metas: inversiones, I+D, personal y organización, y marketing. El presupuesto financiero con la cuenta de explotación, el balance, y la previsión del flujo de caja se calculan en consecuencia y constituyen una base sólida para gestionar la empresa durante el ejercicio presupuestado.